Olhar Braztoa 2026 [Mirada a Braztoa 2026]: oportunidades y tendencias que el sector debe seguir

El turismo es un sector en constante transformación. Los cambios se producen continuamente: surgen nuevos comportamientos, los destinos ganan protagonismo, las experiencias cobran mayor valor y el perfil del viajero sigue evolucionando. Para quienes trabajan en el mercado de los viajes, estar al tanto de estas tendencias ya no es un diferenciador — se ha convertido en una necesidad y en una forma de comprender no solo el presente, sino sobre todo lo que empieza a perfilar el futuro de los viajes.

Algunas transformaciones son más visibles. Otras ocurren de forma silenciosa, pero acaban influyendo profundamente en la manera en que las personas eligen, planifican y viven sus experiencias de viaje.

En este contexto, quiero presentar Olhar Braztoa 2026, un estudio realizado hace cuatro años por Braztoa, elaborado a partir de la visión de los operadores asociados y del análisis de las principales tendencias que afectan al turismo. Más allá de identificar tendencias, el estudio busca organizar las señales del mercado y traducir los comportamientos en datos, insights y orientaciones prácticas para el sector.

¿Y qué hay en el radar de 2026?

El estudio de este año destaca cinco tendencias centrales que ayudan a comprender las elecciones y los comportamientos del viajero actual.

La primera de ellas es la búsqueda de experiencias auténticas y viajes con identidad. Más que conocer un destino, el viajero quiere vivir experiencias en consonancia con su estilo de vida, sus intereses y sus valores personales. Crece el interés por la selección curada, la personalización, la producción local, la cultura regional y las experiencias más auténticas.

Otra tendencia relevante es la búsqueda del bienestar, la naturaleza y la desaceleración. Viajar también ha pasado a representar una pausa, el equilibrio y la reconexión. Las experiencias al aire libre, los destinos más tranquilos, el autocuidado, el «slow travel» y los viajes orientados al bienestar emocional siguen estando de moda.

El lujo sigue en auge, pero desde una nueva perspectiva. La sofisticación ha dejado de asociarse únicamente al exceso y ahora incorpora exclusividad, significado, comodidad, tiempo de calidad y experiencias más conscientes — incluidos el llamado «lujo consciente» y el «quiet luxury».

También observamos el fortalecimiento de los viajes motivados por intereses y afinidades. La cultura, los deportes, la gastronomía, los festivales, el entretenimiento e incluso las películas y series influyen directamente en la elección de los destinos. Aumentan los viajes en grupo por afinidad y los itinerarios conectados a pasiones y comunidades específicas.

Otro punto importante es el comportamiento más racional y planificado del viajero. La decisión de compra se ha vuelto más selectiva, prestando atención a la relación calidad-precio, la reputación, la seguridad y la previsibilidad. Al mismo tiempo, se mantiene la disposición a invertir en experiencias premium, diferenciadas y que realmente aporten valor. 

¿Cómo convertir las tendencias en ventas?

Este escenario amplía el papel del agente de viajes y de los profesionales del turismo. La actuación ya no se centra únicamente en ofrecer opciones, sino que exige asesoramiento, análisis del perfil y el diseño de soluciones más acertadas y personalizadas.

Comprender estas tendencias permite desarrollar enfoques más cualificados, con preguntas más estratégicas, escucha activa y propuestas alineadas con los intereses, motivaciones y expectativas de cada viajero. El viaje se diseña ahora con más intención y menos estandarización.

El comportamiento más exigente del consumidor también exige una comunicación más estructurada. Explicar el valor, destacar las diferencias, transmitir confianza y ofrecer seguridad a lo largo de todo el viaje se han convertido en factores importantes para la decisión de compra.

Otro aspecto relevante es la diversificación de las formas de viajar. Los viajes más cortos y frecuentes, fuera de la temporada alta, en grupos por afinidad, centrados en el bienestar, la naturaleza, la cultura local y las experiencias únicas, se consolidan como oportunidades consistentes para el mercado.

Al mismo tiempo, crece el espacio para productos seleccionados, itinerarios temáticos y experiencias más segmentadas, capaces de generar conexión emocional y percepción de valor. En un mercado cada vez más amplio y competitivo, comprender el comportamiento del viajero se vuelve tan importante como conocer el destino.

Una herramienta para el día a día

Olhar Braztoa se consolida como una herramienta práctica de inteligencia para el sector. Al convertir datos, percepciones y tendencias del mercado en conocimientos prácticos, el estudio contribuye al desarrollo de productos, experiencias y estrategias más acordes con las demandas y expectativas del viajero actual.

Más allá de señalar tendencias, el estudio ayuda al sector a comprender comportamientos, identificar oportunidades y anticipar movimientos que comienzan a cobrar fuerza en el turismo.

En un mercado cada vez más amplio y competitivo, la creación de valor se convierte en uno de los principales factores diferenciadores. Y pasa precisamente por la capacidad de entender al viajero, interpretar sus deseos y transformar esa lectura en experiencias, productos y estrategias.

Acceda al informe completo Olhar Braztoa 2026 en la página web www.braztoa.com.br. Vaya más allá del resumen y utilice los datos para trazar nuevas rutas, ampliar su cartera y multiplicar sus enfoques. ¡Buena lectura y buenas ventas!



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